¿Cómo aprovecharse del fuera de juego para crear situaciones de finalización?

Por | 25 febrero, 2018

El fuera de juego es una de las reglas más características del fútbol, sin ella la lógica interna del juego sería totalmente distinta y con ello la estrategia operativa y los comportamientos tácticos empleados por los equipos. La regla tal y como la conocemos hoy en día data de 1925 cuando se cambió la anterior versión, en la que un jugador se hallaba en fuera de juego si este se encontraba más cerca de la portería contraria que el balón y el antepenúltimo adversario, por la versión actual donde el jugador debe estar más cerca de la portería contraria que el balón y el penúltimo adversario. A partir de dicha fecha la FIFA ha ido introduciendo modificaciones con el objetivo de favorecer el ataque. Actualmente el hecho por sí solo de estar en posición de fuera de juego no constituye una infracción, deben producirse más condicionantes para que esto suceda, lo cual ha provocado que los atacantes se sirvan de ello para generar situaciones favorables en la procura del objetivo principal en el juego: marcar gol.

En colaboración con Dario Cotelo (@Daio_Cotelo) y Juan Villamisar (@Ju4niyo) hemos recopilado, como parte de un proyecto mayor que estamos llevando a cabo, goles de Liga BBVA, la 2ª B, Copa del Rey y de la selección española en los que el atacante se beneficia de la regla del fuera de juego para generar la situación posterior de finalización. Analizando los comportamientos que se producían en ellos hemos observado que existen fundamentalmente dos maneras de aprovecharse de dicha situación:

  1. Posicionarse o estar en fuera de juego para posteriormente salirse de él y recibir el balón estando habilitado para ello. Percibir el momento justo en el debemos salir del fuera de juego cobra vital importancia para no perder la ventaja que nos hemos proporcionado realizando dicho comportamiento con el fin de sincronizar el movimiento con el pase.
  2. Posicionarse o estar en fuera de juego en primera instancia pero siendo habilitado seguidamente por el jugador que recibe el balón cuya posición era correcta. En este caso lo relevante es anticipar lo que va a suceder, ser capaz de prevenir las acciones venideras e incluso con nuestra actuación dar información a los compañeros con la finalidad de que direccionen el juego hasta conseguir habilitarnos y sacar provecho de lo realizado.

Ambas acciones las podemos observar en el primer gol del vídeo, donde Luis Suárez  (jugador que nos tiene acostumbrado a emplearlo a las mil maravillas) está situado en posición de fuera de juego y en el momento en el que percibe que Rakitic puede conectar con él se sale de él y realiza un movimiento en “L” para evitar el fuera de juego mientras que su compañero realiza el pase. Y a su vez, Leo Messi también está situado en fuera de juego y luego es habilitado por Luis Suárez aprovechándose de su posicionamiento anterior.

El propósito posicionarse en fuera de juego no es otro que el de dificultar la labor defensiva de los oponentes al conseguir:

  1. Imposibilitar el marcaje, de lo contrario la defensa debería hundirse más y esto estiraría al equipo con las posibles consecuencias que ello conlleva.
  2. Estar fuera de su campo visual dificultando las vigilancias.
  3. Generar incertidumbre dado la dificultad que supone tener un jugador a la espalda y no saber cuándo, cómo y por dónde puede aparecer para generar peligro.

Sin lugar a dudas se trata de un comportamiento más que interesante para trabajar en nuestros entrenamientos, enriqueciendo los contextos en el que se produce y perfeccionando su manejo con el objetivo de generar situaciones de finalización ventajosas para nuestro equipo.

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