Análisis táctico: defensa del 2vs1 de Semedo ante el Valencia C.F.

Por | 28 noviembre, 2017

La construcción de cultura táctica en los jugadores es primordial para que durante el partido sean capaces de reconocer las situaciones y realizar los comportamientos asociados a la misma de manera óptima con el fin de resolverlas adecuadamente. A pesar de ello, en situaciones de gran estrés, debido a la hormona que generamos como respuesta, el cortisol, es frecuente que los jugadores decidan de manera impulsiva, sin haber calibrado todas las posibles consecuencias de sus acciones previstas para dicha situación, lo que les puede llevar a equivocarse. Para minimizar esto lo máximo posible, es preciso asentar los conceptos (comportamientos) de tal manera que les permita afrontar la situación con el mayor grado de certidumbre posible, y que les no le provoque un aumento de los niveles de cortisol.

En el vídeo que mostramos a continuación analizamos desde el punto de vista táctico tres situaciones en las que se hace necesario primero reconocer, y segundo aplicar lo conocido sobre la defensa del 2vs1 por parte de Semedo (jugador del F.C. Barcelona).

En primer lugar, hemos de saber que los comportamientos asociados a la defensa del 2vs1 varían en función de la zona en la del campo que se produzca, la posición del defensor, de los atacantes, y los compañeros de ambos. En esto caso, dada la demarcación del jugador azulgrana, las tres situaciones se producen en la banda, replegando y como componente de la última línea, dos de ellas estando el atacante sin balón en amplitud a su altura y viniendo el jugador con balón corriendo de manera frontal hacia él para fijarlo. Y otra en la que el jugador con balón ya está próximo al defensor y es doblado por fuera por el jugador sin balón que aparece para sorprender.

Y en segundo lugar, una vez hayamos reconocido la situación de 2vs1 concreta, debemos seleccionar los comportamientos asociados a dicha situación para resolverla eficazmente, los cuales los relataremos a continuación:

  1. Orientarse bien en el espacio con dos objetivos, no perder de vista a ninguno de los dos oponentes, comenzar a direccionar el juego rival hacia el exterior, y estar preparado lo mejor posible para posteriores acciones.
  2. Cerrar pasillo interior para obstaculizar la progresión hacia nuestra portería, situándonos a la altura del jugador más adelantado (con el objetivo de que no nos gane la espalda y ser superado con un pase) y a una distancia que nos permita actuar rápidamente al tiempo que impedimos la filtración de un pase para ganarnos la espalda.
  3. La suma de las dos acciones anteriores posibilitará direccionar el juego de los atacantes hacia pasillos exteriores alejándolos así del su objetivo principal, hacer gol.
  4. Reducir la velocidad de la progresión rival (temporizar) con el objetivo de una mejor organización defensiva y dar tiempo a que lleguen ayudas.
  5. Estar preparado para correr ante cualquier cambio de la acción y no precipitarse en la entrada. Uno de los errores habituales en defensa es realizar la entrada en un momento de desventaja posicional.
  6. En el momento en el que haya llegado la ayuda de otro defensor, y ante el doblamiento del atacante sin balón al atacante con balón, debemos reconocer el momento para soltar a jugador con balón y perseguir al jugador sin balón o bien, si la comunicación lo permite y los defensores así lo deciden, cambiar los roles y seguir defiendo a jugador con balón, mientras que el defensor próximo es el que persigue a atacante sin balón. Para elegir cuál de los dos comportamientos es el acertado, debemos calcular las trayectorias, el tiempo que tardaríamos cada uno de los defensores en realizarlas, la urgencia de la situación y el análisis de los atacantes en función de las características de los defensores.
  7. Una vez hayamos obtenido una ventaja posicional ya sea por medio de la ayuda de otro compañero, o bien porque hayamos reducido el 2vs1 en un 1vs1 será el momento de intentar recuperar el balón, o en su defecto, imposibilitar la progresión del juego ofensivo hacia portería y forzar a los rivales a buscar mecanismos de conservación.

Llevar a cabo de manera errónea cualquiera de los comportamientos anteriormente descritos generará ventaja a los atacantes facilitándoles de ese modo la acción ofensiva tal y como sucede en este vídeo.

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